Arándanos y otras joyas del sur

Hay algo que recompensa igual o más que descubrir nuevos lugares, y es reencontrar viejos amigos.

Seguramente fue hace unos 15 años que vi a Hilde por última vez, y Pål, que tendría 3 ó 4 años por aquel entonces, y ahora casi tiene 18. Fue como si hubiera sido ayer y tuvimos un fin de semana estupendo. No sé por dónde empezar. Tal vez por la comida casera que disfrutamos todo el fin de semana, desde un estofado de otoño tradicional de Noruega, a gambas y cangrejos, sin olvidarnos de la deliciosa tarta de manzana, que preparamos con manzanas recién cogidas del jardín. Seguro que ganamos peso durante el fin de semana, aunque lo compensamos con una caminata por la montaña, hacia la cabaña de la familia de Hilde. Por el camino nos paramos a coger (y comer) arándanos que están buenísimos.

La cabaña, en medio del bosque, con vistas a un lago, es un paraíso privado y tranquilo. Nos sentimos privilegiados de pasar tiempo allí, bebiendo chocolate caliente y jugando juegos de mesa, sentados junto al reconfortante fuego a tierra. Lo único que se nos viene a la mente es que os gustaría volver y quedarnos más tiempo.

Claro que eso es antes de decidir abandonar el sendero y seguir a Hilde a través del denso bosque, para encontrar la casa de una nutria, en algún lugar corriente arriba, sin tener ni idea de que las lluvias intensas de los días atrás han inundado grandes superficies del bosque y hay un montón de arroyos improvisados por todas partes. Para mi sorpresa, horas después llegamos a casa, con sólo unas manchas de barro en los pantalones y unos cuantos arañazos en mi cara, resultado de caerme de morros en la hierba embarrada. En estas situaciones es cuando aprecias tus robustas botas de  toretes y tus ropas impermeables. Tampoco recuerdo haberme reído tanto en mucho tiempo. Así que gracias Hilde y Pål por ser tremendamente hospitalarios con nosotros.

Con el espíritu contento y los estómagos más que llenos, nos dirigimos a Heddal, a visitar una de las iglesias de pilares de madera más impresionantes del país. Desde fuera parece un dragón encantado que fue transformado en madera por algún conjuro, por allá en el siglo XXII. Las tejas son como escamas, las columnas, como huesos, las torres como cabezas. Sí, debe ser un antiguo dragón encantado. Las iglesias de pilares de madera. Las iglesias de pilares de madera se caracterizan por estar totalmente sustentadas por los pilares. Sus constructores usaron las mismas técnicas que los constructores de barcos vikingos, sin usar clavos ni pegamentos.

Las iglesias de pilares de madera se caracterizan precisamente por ser sostenidas por pilares, que son postes de madera, usando la misma tecnica que para construir barcos vikingos. Las iglesias se construian normalmente sin clavos ni pegamentos, solo con junturas en la madera.

El interior es más sencillo, con simples pilares de madera y paredes pintadas. Aunque hay que mencionar las bonitas piezas del mobiliario de madera tallada.

Nuestra siguiente parada es en Oslo, donde pasamos una noche en la ópera, disfrutando de la puesta de sol y de un bonito arco iris. El edificio de la opera está diseñado para parecer un iceberg flotando en las aguas del fiordo. El exterior es una combinación excelente de mármol de Carrara, granito, aluminio blanco and glass.

El vestíbulo está rodeado de ventanales gigantes con marcos muy pequeños, las columnas están construidas de manera minimalista para no interferir con las vistas del agua. Las estructuras de madera del interior le dan calidez que contrasta con la frialdad del exterior. Un edificio muy significativo.

Desde allí vamos hacia el vecindario del Código de Barras, con edificios modernos que le dan a Christian la oportunidad de jugar con las luces de la noche.

La mañana siguiente comienza en el paseo marítimo de Aker Brygge, hacia Tjuvholmen, donde contemplamos curiosamente el museo de Astrup Fearnley, anclado al filo del agua, y tomamos algunas fotos de la arquitectura moderna de los alrededores.

Desde allí vamos hacia los edificios más clásicos. El ayuntamiento, que para algunos es un edificio feísimo, pero a mí me gusta. Y es también significativo porque es donde se entrega cada año, desde 1990, el Premio Nobel de la Paz. También tenemos tiempo de echar una ojeada al edificio del Parlamento y su vecino el hotel Grand, antes de entrar en la Galería Nacional para contemplar algunas de las pinturas famosas de Munch, algunos  bonitos paisajes románticos noruegos, entre otros. Muy recomendable para viajar en el tiempo a través del arte.

No hay quien pare a nuestros zapatos, que nos lleva a través de los barrios de Gamle Oslo, Grunerlokka y Majorstuen, de vuelta a la Opera y Aker Brygge.

Un paseo impresionante que simbolizan el final de nuestro viaje en Noruega. Así que es el momento de pensar en los Top 3 de Noruega.

Christian´s Top 3

La Luz. La luz magnifica de los países nórdicos es simplemente sorprendente. No solo para la fotografía, también para admirar sus tonos cambiantes durante el día y la noche. Noruega es incluso mejor, especialmente en las islas Lofoten, son su naturaleza, son increíbles. Reflejos en las aguas transparentes y el color de las casas – ¡Me encanta!

Tuneles. ¿Qué puedo decir? Creía que ya lo había visto todo. Viniendo de Austria, con un montón de montañas y túneles, y después de nuestra visita a Islandia, donde encontramos un túnel con un cruce en medio. Pero Noruega es diferente. Tiene muchísimos túneles. Tuneles con rotondas, túneles con areas de descanso (no es una broma, encontramos un túnel de 24,5 km de longitud, con areas de descanso cada 6 km), túneles iluminados con las luces del arco iris y mi favorito, ¡túneles con forma de sacacorchos!, que una vez que tienes el volante en la posición adecuada, no hay que moverlo, después de unos minutos sales del túnel en la cima de la montaña. Ingeniería en su mejor momento.

Ferries. Obviamente en Noruega hay un montón de agua. La tierra de los fiordos, con su  increíble naturaleza tiene un precio, literalmente. Puedes elegir entre conducir un montón de horas a cada orilla del fiordo o coger uno de los ferries noruegos y cruzar la corta distancia que las separa. Algunos ferries tienen precios razonables y otros no tanto. Pero lo que todos tienen en común es la eficacia con la que cargan y descargan coches, camiones y pasajeros. Impresionante. Y la mayoría son increíblemente puntuales. En resumen, es caro, pero normalmente la aventura vale la pena.

Isabel´s Top 3

Naturaleza Pura. Noruega no es un país de tierras planas o carreteras en linea recta. Es un país de costas escarpadas, montañas empinadas, rocas, fiordos, más rocas. Árboles, líquenes, arbustos, helechos, flores, musgo. Ríos, montones de ríos, lagos, glaciares, cascadas, montones de cascadas, el frío océano Ártico. Troles, renos, alces, bueyes almizcleros, águilas, zorros, peces, montones de peces. ¿Quién vio a los troles?

Bacalao seco. La historia y la economía del país siempre han estado ligadas a la pesca y el comercio de pescado seco. La mayoría de pueblos en la isla Lofoten huelen a pescado. Es un buen olor, con aroma de tradición, trabajo duro y subsistencia. El olor de la cocina casera y la hospitalidad.

Norte verdadero. Un país orgulloso de su latitud, porque en verano hay sol de media noche y en invierno Auroras Boreales y realmente, el cabo Norte está a un tiro de piedra del Polo Norte.